martes, 27 de marzo de 2012

Laicas liturgias


La librería Marabunta acogió a Viktor Gómez y Laura Giordano el sábado 24 de Marzo con motivo del Ciclo de Poesía Crítica Álvaro Tejero. Y no hizo falta que nadie empujara a nadie para llegar hasta allí. Sólo había que empujar la puerta, dejar que las luces se apagaran, olvidar el ruido y sentarse en una silla a escuchar. Las frases recordaban el chasquido de las diapositivas que se proyectaban en los ojos cerrados: La infancia de un mataperros, cuerpos que no tienen derecho a una cama de hospital, cenizas y polen en la falda de una mujer que no conoció hombre, utopías llorando por las esquinas. Al final de la noche una espiral de palabras había ascendido poco a poco por invisibles escaleras sin que nadie lo notara. En los peldaños quedadaron las palabras, la voz deshilachada de los que sufren, voluntades que dicen con pocas palabras lo que ya no pueden callar. Volvimos a dormir subiendo esa misma escalera, recogiendo frases que nos decían que la luz es la canción de los muertos. Porque la poesía es una racionalidad que conoce sus límites, pero por eso los supera. Es palabra escrita que sale del papel, la voz que cruza el aire, la moneda de todos, que nos pide que la miremos a los ojos, sin manos.


Antonio Ferrer

1 comentario:

  1. gracias, compartimos una tarde hermosa y hermanada en La Marabunta. Hubo complicidad y sinergías. Es espacio se convirtió en acontecimiento. Lo colectivo es más que la suma de uno y uno y uno.

    Un abrazo grande,

    Viktor

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